Cualidades del masajista o terapeuta

  • Ser capaz de convencer de los beneficios del masaje. Dotes psicológicos.

  • Tiene que se equilibrado, tranquilo y paciente.

  • Las manipulaciones deben ser suaves y rítmicas.

  • Tener manos secas, calientes, elásticas, fuertes, ágiles, ligeras, blandas. Con pulpejos redondos, hábiles y sensibles a las diferencias en las tensiones de los tejidos que manipula.

  • Muñecas fuertes y resistentes, sin erosiones. Si son dolorosas vendarlas aunque pierdan algo de agilidad.

  • Uñas cortas, limadas y limpias.

  • Lavar las manos antes y después de cada masaje.

  • Las manos deben “acariciar” la piel del paciente, produciendo una sensación de placer.

  • Nunca deberían aumentar el dolor o producir una sensación desagradable.

  • Saber de anatomía.

  • Conocer indicaciones y contraindicaciones.

  • Tener experiencia en estos tipos de tratamientos.

  • Dar entre 10 y 15 sesiones regulares para ser eficaces.