A principios del siglo XX, un error de trascripción en la coma de los decimales multiplicó por diez el contenido real de hierro de esta verdura, lo que creó el mito de Popeye y las potentes espinacas. Pero lo que son las cosas… ahora unos científicos americanos han descubierto que las espinacas contienen una fitohormona que ¡acelera el crecimiento muscular! en animales de experimentación.
Por su parte, las fibras (células) musculares humanas reaccionan a los extractos de esta verdura ¡aumentando hasta un 20% su contenido proteico!, lo que aumenta proporcionalmente la masa muscular. Sólo que para ello… tendríamos que comer al día un kilo de espinacas, por lo menos.















