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Placenta compositum

Placenta compositum

Producto de homotoxicología (homeopatía de 2ª generación) de uso principal en medicina biológica para:

Estimulación de las funciones metabólicas de la circulación periférica, así como de los órganos defensivos en arteriosclerosis, pie de fumador", elefantiasis, diabetes mellitus, úlcera gangrenosa, úlcera de decúbito, dismenorrea, distonía vegetativa, eritema nudoso y multiforme, embolia, secuelas postencefalíticas y postapoléticas, endoarteritis obliterante, frialdad crónica de los pies, endometritis, opacidad corneal, sordera del oído interno.         

 

 

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ME GUSTARIA QUE ADEMÁS DE HABLARME DE LOS BENEFICIOS DE LA PLACENTA COMPOSITUN, EN VIALES INYECTABLES PARA MESOTERAPIA CORPORAL, ME INDICARAN LAS CONTRAINDICACIONES DE LA MISMA SALUDOS

Las tortugas son oviparos!! es decir ponen huevos!! no existe la placenta de tortuga es uno de los fraudes mas bizzarros que escuche

Riesgos y beneficios de la mesoterapia En los Estados Unidos, la mesoterapia está convirtiéndose rápidamente en un método muy elegido para esculpir el cuerpo y eliminar la celulitis. La mesoterapia tiene resultados notorios, en especial si se la compara con métodos de definición del contorno corporal más invasivos, como la liposucción. Sin embargo, la mesoterapia no está exenta de algunos riesgos y efectos secundarios, como moretones, insensibilidad temporal y otros. Continúe leyendo para obtener más información sobre los riesgos de la mesoterapia. DocShop puede ayudarlo a buscar un dermatólogo en su región. Beneficios de la mesoterapia La mesoterapia tiene numerosos beneficios; algunos son intrínsecos y otros se tornan evidentes cuando se la compara con otras técnicas de escultura corporal, como la liposucción. La mesoterapia tiene una amplia variedad de usos. Puede reducir o eliminar la celulitis, al igual que tratar en forma efectiva los depósitos de grasa localizada. Incluso, puede eliminar la piel flácida, tratar afecciones cutáneas, como el acné y las estrías, y tratar la pérdida de cabello. La mesoterapia puede eliminar la celulitis en forma eficaz, a diferencia de otros tratamientos como la liposucción, que incluso puede empeorar el estado. A diferencia de la liposucción, la mesoterapia no provoca que se acumule grasa en otras zonas. Los resultados positivos de la mesoterapia pueden verse rápidamente. En promedio, los pacientes que se realizan mesoterapia ven la mejoría después de la segunda o tercera sesión. Algunos ven resultados inmediatamente después de la primera sesión. La mesoterapia puede tratar cualquier zona del cuerpo. Puede proporcionar un tratamiento preciso en zonas como el rostro, el cuello y los párpados, al igual que en zonas de mayor tamaño como los glúteos, las caderas y los muslos. El tratamiento es casi indoloro y no es necesario usar anestesia total. Debido a que no se anestesia al paciente, no hay posibilidades de que ocurran complicaciones relacionadas con la anestesia. La mesoterapia no requiere hospitalización ni tiempo de inactividad. La mesoterapia no perturbará su vida laboral ni su rutina habitual. El éxito de la mesoterapia se puede medir fácilmente. Reducirá el tamaño de la zona de tratamiento. Las zonas anteriormente afectadas por la celulitis se volverán suaves y firmes. Después de la mesoterapia, no es necesario usar vendas ni fajas. La cicatrización es sencilla y rápida, y no es necesario ausentarse del trabajo. Los efectos secundarios y los riesgos de la mesoterapia son leves, sobre todo si se la compara con los que genera la liposucción o cualquier cirugía en la que se requiera anestesia total. Riesgos de la mesoterapia No se han registrado muertes a causa de la mesoterapia, y en los Estados Unidos no se conocen riesgos graves relacionados con el tratamiento No obstante, se han documentado riesgos graves en países con estándares médicos menos estrictos que los de los Estados Unidos. Por ejemplo, la mesoterapia es tan buscada en Brasil, que en un momento hasta peluqueros y otros profesionales no médicos realizaban el procedimiento en salones de belleza y baños. Esto causó infecciones graves en la piel a causa de las condiciones antihigiénicas. Si bien este tipo de historias son verdaderamente alarmantes, las estrictas leyes de los Estados Unidos han eliminado la posibilidad de que se produzcan tales consecuencias, y los pacientes pueden esperar sólo los efectos secundarios menores, que se describen a continuación. Efectos secundarios de la mesoterapia Para pacientes que se someten a la mesoterapia, los efectos secundarios son mínimos. Algunos pacientes que tienen un umbral de dolor especialmente bajo pueden recibir un anestésico tópico antes del tratamiento, pero la mayoría de los pacientes considera que las inyecciones son apenas levemente molestas. Algunos pacientes sienten un leve ardor después de la inyección, a medida que el compuesto comienza a disolver la grasa, pero dura poco y no es común en todos los pacientes. La mesoterapia está relacionada con la sensación de insensibilidad en zonas aisladas; pero al igual que otros efectos secundarios de la mesoterapia, esto se atenúa entre pocos días y dos semanas. Los efectos secundarios más comunes de la mesoterapia son moretones o inflamación en el lugar de la inyección o una leve comezón que dura unas pocas horas después del tratamiento. También pueden aparecer manchas temporales en la piel que se atenuarán por sí solas. La mesoterapia y los moretones El efecto secundario más común de la mesoterapia son los moretones en los lugares de las inyecciones. Muchos médicos recomiendan usar cremas tópicas o el suplemento Arnica Montana para disminuir los moretones. Además, se les puede aconsejar a los pacientes que usen ropa suelta y eviten el ejercicio arduo el día después del procedimiento para que los moretones se atenúen. Ya que es posible que los pacientes no se sometan a otra sesión hasta que hayan sanado todos los moretones, es importante seguir las instrucciones del médico sobre cómo reducir los moretones de la mesoterapia. La mesoterapia y la inflamación Otro de los riesgos de la mesoterapia es la inflamación leve. Esto es común en el lugar de la inyección, donde pueden aparecer pequeños bultos indoloros. La inflamación es leve y sólo dura uno o dos días. Busque un profesional especialista en mesoterapia Si desea obtener más información sobre los efectos secundarios de la mesoterapia como moretones e insensibilidad, sobre los riesgos o los antecedentes de resultados positivos del procedimiento, utilice nuestro directorio para contactar a un dermatólogo estético en su zona que tenga experiencia en la realización de mesoterapia. Temas de Interés: Mesoterapia: Tratamiento, Riesgos y Precauciones La mesoterapia fue creada en Francia hace aproximadamente 50 años y es considerada en la actualidad como el tratamiento más efectivo para combatir la celulitis y la obesidad localizada, sin que ello signifique adelgazar. El Dr. Pistor, creador de la Mesoterapia la define como: Una concepción terapéutica nueva y simple que aproxima el sitio de la aplicación terapéutica lo más cerca posible al lugar de la enfermedad. Ella introduce dosis inyectables intradérmicas y/o subcutáneas superficiales, las cuales son mínimas porque son loco-regionales. En síntesis, la Mesoterapia consiste en la aplicación local de medicamentos, de tal modo que su acción se hace directa y casi exclusivamente en la zona a tratar, aumentando su eficacia y rapidez de acción al minimizar el largo trayecto que los fármacos seguirían si fuesen administrados por vía general, reduciendo así al mínimo los efectos secundarios que pudiesen aparecer. Se ha especulado mucho alrededor de la mesoterapia y realmente ello ha sido producto de la falta de conocimiento de la técnica por parte de quien habla mal de ella y siempre se insistirá en que sea practicada únicamente por un médico entrenado y especializado en mesoterapia. La técnica utilizada se basa en la aplicación de microinyecciones múltiples intradérmicas y/o subcutáneas superficiales en la zona a tratar, a pequeña profundidad, de forma que actúe directamente sobre la zona afectada. La manera de aplicar la mesoterapia puede ser manual, la cual permite un cambio de modo de inyección y de los productos inyectados, evitando la rutina y mediante pistolas inyectoras, las cuales permiten realizar inyecciones inmediatas, perfusiones lentas, micro dosis y ráfagas continuas. El material que comúnmente se utiliza para la mesoterapia, son jeringas estériles desechables de 10 ml y agujas desechables 30G x , 0.3×12 mm. Ambas disponibles en México. La Mesoterapia, por la falta de conocimiento de la misma y la mala práctica de mucha gente no especializada en ella, la asocian generalmente a la obesidad o a la celulitis; esto se presenta porque en tales enfermedades la mala información a través de medios de comunicación la definen como una técnica para reducción de peso corporal. En la obesidad localizada y la celulitis, la mesoterapia ayuda notablemente a la reducción del exceso de volumen corporal y mejora el aspecto típico que deja la celulitis. Esto no quiere decir que la mesoterapia sirva para bajar de peso puesto que no tiene ningún efecto adelgazante. Las sesiones de mesoterapia generalmente van asociadas a un esquema nutricional especial que el médico sugerirá de acuerdo al tipo de obesidad del paciente, además de la realización de la actividad aeróbica diaria. Nada diferencia la Mesoterapia de la medicina clásica en lo que concierne a la naturaleza de los medicamentos empleados, que son idénticos. Sin embargo, las dosis son muy diferentes, y también su repetición. La mesoterapia ataca con precisión (lo más cerca posible del lugar adecuado) pero con pequeñas dosis, bien toleradas, evitando las barreras hepáticas y renales a menudo agredidas por dosis demasiado fuertes o repetidas. La acción farmacológica de los productos empleados no son modificados por los jugos digestivos y los residuos alimentarios en el curso de la digestión. Al igual la acción prolongada debida a la reabsorción lenta de lo que se inyecta en la dermis y como un efecto similar a la acupuntura, acción estimulante a través de las agujas. Se emplea para tratar múltiples problemas de salud. Principalmente en patologías en las que la llegada a nivel local de los medicamentos administrados por vía general sea difícil. Es utilizada ampliamente por los médicos que practican técnicas de la medicina alternativa para tratar múltiples enfermedades como el acné, migraña, reumatismo, asma, enfermedad ácido péptica, trastornos de fertilidad, alopecia, depresión, ansiedad, procesos inflamatorios con problemas de circulación, como frecuentemente acontece en las patologías reumáticas y traumatológicas, donde esta técnica está indicada para el tratamiento del dolor. Sin embargo la celulitis es una patología muy frecuente y la mesoterapia es considerada hoy en todo el mundo como el tratamiento más efectivo para combatir la celulitis. Dejando siempre en claro que no es un tratamiento para la obesidad o como tratamiento de reducción de peso. No debe practicarse mesoterapia con función de adelgazamiento, mujeres embarazadas ni aquellas que presenten una enfermedad infecciosa al momento de la consulta. Efectos Secundarios Pequeños hematomas en el sitio de la aplicación de alguna inyección. Esto debido a que cuando ingresa la aguja ésta puede romper una venita y se producirá el sangrado debajo de la piel que se observara como un pequeño moretón. Como medida preventiva, se le advierte al paciente no ingerir medicamentos que inhiban la agregación plaquetaria, como la aspirina, el día de la sesión. Ocasionalmente se presenta un aumento de la sensibilidad en el área donde se coloraron las inyecciones, la cual desaparecerá rápidamente con el paso de los minutos. Algunas sustancias pueden producir una zona roja, caliente y elevada la cual se puede interpretar como reacción alérgica a la sustancia empleada. Las infecciones en la piel provocadas por mesoterapia son muy raras, pero cuando ocurren generalmente son debidas a una mala técnica de limpieza previa en la zona tratada. Contraindicaciones Antecedentes de Neoplasia Leucemia Diabetes SIDA Paciente septicémico Enfermedades hemorrágicas Medicamentos: AINES, aspirina y anticoagulantes Las sesiones de Mesoterapia generalmente se realizan cada 8 a 15 días y siempre irán asociados a un esquema nutricional especial y una rutina diaria de ejercicios para obtener los resultados esperados. El porcentaje de éxitos es de 75-80% para las patologías indicadas, obteniéndose así resultados terapéuticos frecuentemente superiores a los consignados por métodos convencionales y con un menor riesgo de efectos colaterales. RIESGOS DE LA MESOTERAPIA La práctica de la mesoterapia por personal no calificado ha ocasionado que aumenten las complicaciones infecciosas asociadas a este procedimiento cosmético, en particular las producidas por micobacterias no tuberculosas. Las micobacterias no tuberculosas pueden causar una gama muy variada de cuadros clínicos, y son las infecciones de partes blandas y tejido celular subcutáneo las más frecuentes, en su mayoría asociadas a un antecedente traumático en piel: inyecciones, laceraciones, pinchazos, procedimientos cosméticos, herida quirúrgica, etc. Son características de estas infecciones su inicio tardío de 2 a 14 semanas después del antecedente y pueden manifestarse como un absceso piógeno, con una reacción inflamatoria aguda y supuración o bien evolucionar lentamente originando una reacción inflamatoria crónica, con formación de fístulas. Las micobacterias no tuberculosas son resistentes a la mayoría de los antimicrobianos, con un patrón variable según la especie involucrada. Debido a esto, es de sumo interés realizar la identificación de cada especie, pues de ello depende el tratamiento terapéutico diferencial. Es importante subrayar que estas infecciones no responden a los fármacos antituberculosos habituales. La extensa práctica de mesoterapia por personal no calificado (sin licencia médica), errores en el procedimiento, manipulaciones no estériles de los productos utilizados y uso de viales multidosis pudiera estar relacionada con el desarrollo de estas infecciones. Además, la aplicación de la terapia en ambientes no adecuados aumenta el riesgo de infección. MICOBACTERIAS El género Mycobacterium está constituido por bacilos acido-alcohol-resistentes (BAAR). Es reconocido por sus formas típicas o clásicas, responsables de la tuberculosis y la lepra, gérmenes patógenos humanos obligados; así como por sus formas atípicas, que son aquellas micobacterias que no pertenecen al grupo de M tuberculosis ni M leprae, gérmenes patógenos facultativos y gérmenes no patógenos. Además de Atípicas, que es su denominación más frecuente en lengua castellana, a estas micobacterias también se les llama Anónimas, Ambientales, Oportunistas, No tuberculosas, NTM y MOTT por sus siglas en ingles (Non Tuberculous Mycobacteria y Mycobacteria Other Than Tuberculosis), no existiendo aún consenso en el nombre. Es muy antiguo el conocimiento de las micobacterias, pero solo desde el siglo XIX es que se pudo aislar las primeras, precisamente Hansen en 1873 describe el bacilo que lleva su nombre y en 1882 Koch hace lo propio con el de la tuberculosis, que logra cultivar adecuadamente en un medio sólido, gracias a la colaboración de sus asociados, Walter Hesse, que desarrolla el medio de agar y Richard Petri, que inventa las placas dobles circulares. Posteriormente, Friedmann aísla M chelonei de la tortuga en 1903, que luego sería correctamente denominada M chelonae. En 1905 Küster describe M ranae como patógena del sapo, hoy reconocida como M fortuitum y que en 1938 Da Costa-Cruz aisló de un absceso cutáneo post inyección. En 1953 Moore y Frerichs denominan M abscessus al germen que obtienen de un absceso de rodilla, constituyendo estas tres el grupo IV de la clasificación de Runyon. En 1954 Timpe y Runyon acuñan el término “micobacterias atípicas” para identificarlas y diferenciarlas de M tuberculosis y M leprae y en 1959 se realiza la clasificación en base a la rapidez de crecimiento de sus colonias y a su capacidad para producir pigmento, la cual ha sido varias veces modificada y actualizada por la aparición de nuevas especies Estas micobacterias se encuentran ampliamente distribuidas en la naturaleza y se les puede aislar del agua de los ríos, lagos, pantanos, piscinas, acuarios, grifos y desagües e incluso máquinas de hielo. También del suelo, del polvo de casa, de la vegetación, así como de algunos vertebrados de sangre fría como los batracios, serpientes y peces. En el ser humano se le puede aislar de la saliva, la piel y de las heces. Las micobacterias más conocidas de este grupo y que pueden provocar enfermedad cutánea son: • M ulcerans, responsable de la úlcera de Buruli – Uganda descrita en 1897 por Cook o también llamada úlcera de Bairnsdale – Australia descrita en 1948 por MacCallum. • M marinum, aislada por Aronson en 1926 de peces del Filadelfi a Aquarium y descrita por Hellerstrom en 1951, es responsable del granuloma de las peceras, que tiene un curso crónico y asintomático y eventualmente puede afectar las articulaciones. • M kansasii, aislada por Buhler y Pollak en 1953 y descrita por Handuroy y Maberry en 1965 en el primer caso cutáneo, provoca principalmente compromiso pulmonar. En piel causa placas verrucosas, únicas o múltiples y pueden adoptar un patrón esporotricoide. • M avium con el M intracellulare constituyen el MAC (Mycobacterium avium Complex) que causa infección pulmonar crónica. En la piel pueden provocar úlceras purulentas múltiples, localizadas generalmente en piernas. • M scrofulaceum y M szulgai, pueden provocar enfermedad pulmonar, linfadenitis y eventualmente afectan la piel. Responden al tratamiento antituberculoso. • M fortuitum, M chelonae y M abscessus. Se les denomina micobacterias atípicas de crecimiento rápido (MACR) y son responsables de brotes epidémicos esporádicos. Micobacterias atípicas de crecimiento rápido (MACR) Estas micobacterias están divididas en tres grupos: 1) Grupo M fortuitum, 2) Grupo M chelonae/ abscessus y 3) Grupo M smegmatis, cuyas principales características son: Crecimiento de colonias en los medios de cultivo convencionales antes de los siete días. No producción de pigmentos carotenoides. Presencia de ácidos grasos de cadena larga llamados ácidos micólicos. Denotar actividad arylsulfatasa entre los 3 y 14 días. Los componentes de este grupo son extremadamente resistentes a las peores condiciones y por lo tanto muy resistentes a muchos antibióticos. Las especies de los complejos M fortuitum y M smegmatis pueden crecer a temperaturas hasta de 45º C y especies como M chelonae y M mucogenicum resisten desinfectantes y microbicidas clorados, mercuriales y glutaraldehido. Estas micobacterias registran enfermedad pulmonar, linfática, ósea, ótica, corneal y cutánea. En la piel pueden provocar desde lesiones localizadas hasta formas diseminadas, estas últimas se dan generalmente en pacientes inmunosuprimidos. Las infecciones por M chelonae y M abscessus son particularmente importantes en estados de inmunosupresión inducida por tratamientos corticoides prolongados y por quimioterapia, así como en infección por HIV. En la literatura médica mundial son frecuentes los reportes de infección de la piel por M chelonae, relacionado a trauma cutáneo. Tal como en inyecciones de mesoterapia, vacunaciones, catéteres endovenosos, que representan la forma más seria de infección debido al riesgo de diseminación o, por acupuntura y en los procedimientos cosméticos, como tatuajes y en salones de uñas. De manera accidental por mordeduras y arañazo de animales y por propio rascado en enfermedades pruriginosas, como dermatitis atópica. Asimismo se reporta infección asociada al uso de hielo en ciertos procedimientos, por máquinas de hielo hospitalarias contaminadas. En procedimientos diagnósticos como broncoscopías y en los tratamientos por hemodiálisis. Se le asocia a la infección de heridas por procedimientos quirúrgicos, como timpanostomías para colocación de tubos de ventilación; queratectomías por diversas cirugías oculares, incluso con láser; esternotomías por cirugía torácica; pero especialmente en cirugía plástica, por mamoplastías de aumento y liposucción. M chelonae tiene un periodo de incubación variable, pero como promedio son 30 días y las lesiones que se presentan en la piel, son nódulos subcutáneos, abscesos dolorosos que muchas veces limitan al paciente, úlceras secundarias a la descarga espontánea del material purulento y celulitis. Estas lesiones dejan, invariablemente, secuelas cicatriciales importantes, pigmentadas y deprimidas. El diagnóstico, que requiere alta sospecha, se basa en tres pilares: 1) El antecedente de trauma cutáneo, principalmente puntura o cirugía. 2) La presencia de nódulos subcutáneos y abscesos dolorosos en los lugares del trauma. 3) Una mala o inadecuada respuesta a la terapia antibiótica recibida. Y para la confirmación se requiere de biopsia cutánea y cultivo del material de biopsia o de la secreción obtenida por aspirado. Debido a la gran resistencia a la mayoría de antibióticos, es importante realizar la identificación de la micobacteria y poder establecer su sensibilidad, para lo cual los estudios bioquímicos y el PCR son los procedimientos más útiles. Los antibióticos con mejor perfil terapéutico, de acuerdo al agente etiológico son: 1) M fortuitum Amikacina, cefoxitina, imipenem, linezolid 2) M abscessus Amikacina, cefoxitina, claritromicina, azitromicina 3) M chelonae Amikacina, claritromicina, azitromicina, linezolid Es conocido que M chelonae es la especie más resistente a los antibióticos y los antituberculosos son ineficaces. La monoterapia es inadecuada ya que incrementa la posibilidad de resistencia bacteriana, por lo que se hace necesaria la combinación de medicamentos, empleando dos o tres antibióticos. Tal como sugieren la mayoría de autores, el tratamiento debe ser prolongado, con rangos que varían entre los 3 y 12 meses, lo que incrementa no solo el riesgo de efectos colaterales o secundarios sino también el costo del mismo. Es importante tener en cuenta el tratamiento quirúrgico, asociado siempre al tratamiento antibiótico, a través del desbridamiento y limpieza de los abscesos o la eliminación del tejido afectado, para reducir la carga bacteriana, disminuyendo el riesgo de formas resistentes. Se sugiere también el uso de termo y criocirugía como complemento terapéutico. CONCLUSIÓN Las terapias alternativas pueden tener riesgos si son practicadas por personal no cualificado y utilizando productos sin registro sanitario. Es necesario que las autoridades competentes regulen tanto a los practicantes como a los productos utilizados en terapias alternativas bajo las mismas normas que la medicina tradicional. Así mismo, los médicos deben estar atentos ante aquellos pacientes con antecedentes de mesoterapia, inyecciones, cirugías o cualquier otro proceso invasivo que desarrollen tardíamente lesiones en piel y tejidos blandos y que no respondan al tratamiento antimicrobiano convencional, ya que éstas podrían ser causadas por agentes como las micobacterias no tuberculosas. Mirian Isabel

HACE APROXIMADAMENTE 5 AÑOS UN TERAPEUTA DIJO ALIVIAR MIS DOLORES MUSCULARES CON INYECCIONES DE PLACENTA DE TORTUGA Y ME COLOQUE POR 5 MESES UNA VEZ AL MES UNA DE ESAS INYECCIONES. PREGUNTO ES POSIBLE Q HAYA ALTERADO MI METABOLISMO A TAL PUNTO DE HABER AUMENTADO EXCESIVAMENTE DE PESO??? YA Q MI HABITO ALIMENTICIO NO FUE MODIFICADO ???

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