La salud total es física, mental y espiritual

Si deseamos una salud integral, total, no basta con tener conocimiento sobre alimentación, dietas, plantas medicinales o suplementos, es necesario encontrar el equilibrio entre lo mental, lo físico y lo espiritual, es decir lo que forma a una persona completa.

Si nos preocupamos sólo de dietas o de tomar suplementos, es decir del aspecto físico nos quedamos “cojos”. Ninguna mujer se casa con un hombre porque haga bien las digestiones de los alimentos que consume. Nadie se casaría con una mujer porque tenga un corazón sano. Lo que buscamos, a lo mejor, es un corazón del que emane amor; un hombre cariñoso y comprensivo; una mujer dulce y que te apoye en los momentos difíciles.

De la misma manera lo que buscamos en las personas y la meta que nos debemos fijar como seres humanos es, por ejemplo, ser personas dispuestas a dar (generosidad) y a compartir. Nos gustan las personas que son capaces de perdonarnos y de olvidar. Son estas cualidades las que hacen que digamos que somos un ser humano; lo físico, lo mental y lo espiritual van de la mano y tienen que estar en equilibrio para llegar al bienestar que todos anhelamos.

El papel del sistema nervioso: las emociones

No podemos olvidar que nuestro maravilloso cuerpo físico, está formado por una intrincada madeja de fibrillas que forman el sistema nervioso. Y hay que saber que el sistema nervioso no sólo nos avisa cuando nos quemamos por meter la mano donde no debemos, sino que es un servidor de la mente y del espíritu y que reacciona ante el ambiente que nos rodea.

¿Verdad que sufrimos cuando vemos, en las noticias que nos ofrece la televisión, una masacre de niños en una guerra? ¿No es cierto que nuestro organismo reacciona favorablemente cuando vemos algo hermoso? Sí, nuestro cuerpo reacciona ante la belleza, el miedo, el dolor de los demás, el amor, el odio, la luz, la oscuridad, los buenos alimentos y los alimentos basura, ante una buena situación económica y ante las deudas financieras.

Sin embargo, tenemos una gran ventaja, somos nosotros los que podemos decidir, seleccionar entre lo que nos rodea para que nuestro ambiente no nos desequilibre y nos enferme. Cuando nuestro cuerpo se amolda a lo mejor se transformará en aquello que deseamos. Sí, estamos creados para disfrutar de la vida, para vivir en un paraíso.

La vida espiritual es también muy importante

Está más que estudiado y comprobado que las personas religiosas, las personas espirituales, son más felices. Muchos grandes naturópatas del pasado siglo nos recuerdan que para tener SALUD (con mayúsculas) es necesario saber mirar arriba y no quedarse sólo en la Tierra; es necesario llenar nuestra espiritualidad de respuestas a nuestras preguntas y vivir una vida de propósito.

Sin embargo, también en esto puede haber un desequilibrio, una exageración. De la misma manera que una persona muy intelectual puede caer en el error de despreciar la práctica de ejercicio físico a costa de su salud, así también encontramos personas que se consideran “demasiado espirituales” como para lavar platos o fregar el suelo. Estas personas están desequilibradas, no se han adaptado a la realidad de la vida. Es bueno (necesario) ser espirituales, pero también es necesario poner los pies en la tierra. Uno de los objetivos de la vida es saber aprovecharse de esa fuente de luz espiritual para después aplicarla a los aspectos mentales y físicos de la existencia. Esto se llama sabiduría.

Para la salud esto es muy importante. Si no somos capaces de manejar los problemas de esta vida con la verdadera sabiduría de arriba, por muchos zumos, alimentos biológicos, suplementos nutricionales o plantas medicinales que tomemos no conseguiremos el objetivo de la salud.

Obligaciones para estar saludables

A continuación vamos a repasar algunos de los consejos imprescindibles que el Dr. Bernard Jensen nos da en uno de sus libros si deseamos alcanzar la salud. Los enunciaremos y los explicaremos.

Aprenda a aceptar cualquier decisión que tome

Mirar hacia atrás constantemente es un error. Para conseguir la salud hay que mirar hacia adelante y asumir las consecuencias de nuestras decisiones. Los indecisos lo tienen difícil. En nuestra consulta muchas personas nos preguntan: ¿me opero o no?, ¿me pongo quimioterapia o no? Entendemos que a veces es difícil tomar una decisión sobre la salud, pero una vez que hemos estudiado todas las posibilidades, hemos valorado los pros y los contras de cada decisión, hay que decidirse y luchar por lo que hemos decidido con todas nuestras fuerzas.

Deje que el otro cometa su error y aprenda

La vida es un camino de experiencias vividas. Tenemos que aprender de nuestra propia experiencia y de las de los demás. Analicemos los resultados y las consecuencias de las decisiones de otros sobre temas de salud y aprendamos. No queremos ser de los que cometen el error y los demás aprendan de nuestros errores.

Aprenda a olvidar y a perdonar

Una persona que no sabe perdonar y olvidar jamás podrá ser feliz. Podrá mantenerse físicamente bien, de momento, pero su sistema emocional le pasará factura más bien antes que después.

Sea agradecido y bendiga a la gente

La persona que no se conforma con lo que tiene, que no agradece las muchas bendiciones de las que disfruta cada día (aunque sean pocas) está desequilibrado emocionalmente. Tenemos que bendecir a los demás, desearles lo mejor, alegrarnos con ellos de sus logros, no sentir envidia por lo que han conseguido y nosotros no. La envidia, los celos son podredumbre a los huesos.

No hable acerca de sus enfermedades

No vale la pena. El hablar de enfermedades es negativo, no le beneficia en nada. Es cierto que a veces uno necesita desahogarse con algún familiar cercano, y es bueno hacerlo; pero estar siempre hablando de sus enfermedades o de las de los demás lo deprimirá, a su sistema inmunológico lo amargará.

Reemplace los pensamientos negativos con ideas positivas y entusiastas

Los axiomas mentales son un gran remedio para elevar la mente y conservar el entusiasmo por la vida, así como el propio equilibrio e integridad emocionales. Debemos dedicar más tiempo a las cosas positivas. Tenemos que crear pensamientos e imágenes mentales positivas para que eso sea constructivo para el cuerpo. Si pensamos de forma negativa formaremos ácidos en el organismo.

Acuéstese al ponerse el sol si ya se encuentra cansado, fatigado y no puede realizar su trabajo con energía y vigor

Si está enfermo, debe descansar más. Siempre es preferible vivir fuera de la ciudad, en el campo. Atienda sus problemas en el día, no se los lleve a la cama.

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