Test de sangre HLB y su semejanza con la Iridología

Este artículo considera lo siguiente:

1º Definición de salud desde la Iridología.
2º Conceptos básicos de Iridología.
3º Test de sangre HLB e Iridología: Lista de similitudes
4º Reflexiones sobre el tema.

Definición de salud desde la Iridología

Antes de pasar a hacer una comparación entre el Test HLB y la Iridología haré una definición de lo que es salud desde el punto de vista biológico y una pequeña reseña de lo que es la Iridología.

Salud es el estado de normalidad funcional del organismo vivo, en cualquiera de sus manifestaciones. Solo se puede producir la salud por la propia energía vital que cada individuo posee. Por el contrario, la enfermedad es la manifestación del desarreglo funcional de dicho organismo, que se produce debido al esfuerzo que hace el organismo por volver a un estado de normalidad funcional. De modo que los diferentes síntomas que se producen en los individuos se debe a circunstancias como: herencia, sexo, edad, ocupación, clima, hábitos de vida antinaturales, etc.

La enfermedad, estudiada desde un punto de vista iridológico, también está muy relacionada con la hiperactividad o hipoactividad en el aprovisionamiento nervioso de los tejidos, y que esto, a su vez, causa que los tejidos se vuelvan funcionalmente hiper o hipoactivos.

Conceptos básicos de iridología

La iridología nos permite, por lo tanto, estudiar el estado de salud teniendo en cuenta el grado de evolución del desorden o desequilibrio a través de la observación de determinados signos. En general, esta graduación se puede hacer por la tonalidad o tipo de coloración que se observa en los signos de los iris, en especial por hipo o hiperactividad.

En el iris la normalidad se observa cuando ninguna modificación del color del estroma acompaña a un signo estructural del iris. De modo que se dice que las fibras son normales cuando tienen el color básico de la estructura del iris.

Lo perfecto sería el iris sin ningún tipo de coloración adicional al básico, sin ningún signo iridiano que afecta a la estructura del iris y que tuviese un 1 de densidad. Esto es incontrable en la civilización actual.

La iridología es la ciencia, e incluso como veremos el arte, que se ocupa del estudio del iris, en especial, su color, marcas, cambios, y ve como todos estos signos se relacionan con la salud o enfermedades del sujeto.

Decimos que es un ciencia porque hay unos principios reconocidos, que constituyen un muy bien definido y creciente cuerpo de conocimientos, que entran a regir esta técnica y que por lo tanto constituye una ciencia consolidada.

La iridología todavía no es una ciencia exacta, en el sentido de que todo funciona de forma mecánica o estricta. Al contrario, como verdadera ciencia biológica, todavía hay muchos detalles que están por descubrir, e incluso una vez descubiertos saber interpretarlos. La única forma de avanzar en esta ciencia es continuar investigando en los signos que aparecen en el iris y comparando con los síntomas de enfermedad que experimenten las personas que los poseen. De hecho, se puede decir que la iridología, en este momento, nos revela mucho más de lo que sabemos comprender.

Sin embargo, también tiene mucho de arte, porque no podemos concluir que a tal signo, marca, o mancha, automáticamente diagnosticamos una enfermedad como se hace de forma mecánica en la medicina alopática sin tener en cuenta a la persona de forma holística. No, la mente del iridólogo tiene que ser una mente mucha más amplia y abarcadora. El análisis iridológico tiene que tener un enfoque holístico. Nos tenemos que concentrar no solo en los males, sino en la persona; estudiarla, mirarla, quererla, para poder comprenderla. Todo esto requiere de una intuición que no toda persona posee.

Por eso observamos que algunos mal llamados “iridólogos” pretenden diagnosticar incluso enfermedades con solo mirar los iris de los ojos de una persona, cuando la realidad es mucho más complicada. No podemos ni debemos hacer de adivinos porque de seguro fracaseremos en el desarrollo de esta maravillosa ciencia que la naturaleza humana nos ha puesto a su alcance. Todos estos falsos iridólogos, o simplemente aprendices, tienen que cuidarse al hacer sus observaciones porque le pueden hacer flaco servicio a tan fascinante método de análisis.

La iridología es, sin duda, una de las herramientas más maravillosas que tenemos a nuestro alcance para poder conocernos y conocer a otros. Con esta herramienta podemos ver como a través de una pantalla de televisión toda una radiografía holística de la persona y sin necesidad de análisis, rayos X, endoscopias y un sin fin de métodos de diagnósticos que invaden nuestro organismo. No queremos decir con esto que solo nos vamos a valer de la iridología, y que, por lo tanto, despreciamos los otros métodos de análisis. Como se dijo anteriormente, no nos hace falta actuar de adivinos. Debemos hacer un historial holístico de la persona que nos permita conocerla. Las preguntas al paciente y el saber de otras pruebas que se le hayan hecho a la persona nos permitirán comprender como saber relacionar, entender o discernir, lo que vemos en el iris con toda la otra información que el paciente nos proporcione.

Lo verdaderamente triste es el rechazo que ha sufrido esta ciencia por la medicina convencional, alopática. Aunque la iridología, poco a poco, se va abriendo camino en el mundo médico, por lo general es despreciada por gente de mente oscura y estrecha que no saben ver más que datos.

Una de las razones por lo que la iridología ha sido rechazada es porque el iris llega al fondo del problema, a la causa de los males, y muchas veces no coincide con los diagnósticos sintomáticos de la medicina alopática. Como dijo una vez la madre de uno de los más grandes iridólogos de este siglo, el doctor Bernard Jensen: “cuanto más cerca estés de la verdad, más solo estarás”. Así le ha pasado a la iridología. Solo los más amantes de la naturaleza, los que han tenido una mente más amplia, han sabido descubrir en ella un maravilloso método de análisis de la salud de las personas.

Decimos “análisis” y no “diagnóstico”; pues no queremos meternos en el terreno de la medicina tradicional. Un iridólogo no está facultado, en España, por lo menos, por los organismos oficiales para hacer diagnósticos de enfermedades. Ese trabajo se lo dejamos a los médicos alopáticos. Por el contrario, lo que debemos hacer es dedicarnos a “analizar” lo que vemos a través del iris, a estudiar, a interpretar, a sacar conclusiones que nos permita comprender cuál es el origen del mal, por qué la persona manifiesta esos síntomas, qué carencias sufre la persona, etc, etc.

Después de hacer esta breve descripción de la Iridología y algunas de sus características, hemos subrayado aquellas ideas que nos recuerdan al Test de sangre HLB. De modo que podemos sintetizar y comparar las dos técnicas de la siguiente manera.

Iridología y Test de sangre HLB: Lista de similitudes

- Estudian el estado de salud teniendo en cuenta el grado de evolución del desorden o desequilibrio a través de la observación de determinados signos.

- No debe haber ninguna modificación del color del estroma o gota de sangre.

- Debe mantener el color básico de la estructura del iris o sangre.

- No debe haber ningún signo iridiano o sanguíneo que afecta a la estructura del iris o de la gota de sangre.

- Ambas técnicas son una ciencia porque en ellas hay unos principios reconocidos.

- Las dos siguen en fase de investigación.

- Las dos técnicas son básicamente indoloras, no invasivas y económicas.

- No podemos concluir que a tal signo, marca, o mancha, automáticamente diagnosticamos una enfermedad como se hace de forma mecánica en la medicina alopática.

- Tanto el estudio iridológico como el test de sangre HLB tienen que tener un enfoque holístico.

- Podemos ver como a través de una pantalla de televisión toda una radiografía holística (más en la Iridología)

- Nos permiten observar estados de salud; agudo, crónico, degenerativo.

- Nos permiten observar tendencias degenerativas de forma muy clara (El test HLB es muy específico en esto).

- Ciertas zonas del iris o de la gota sanguínea se corresponden con sistemas o aparatos orgánicos (mucho más en la Iridología; en el Test de sangre está en fase de estudio).

- En ambos casos tanto el iridólogo como el técnico en Test HLB deben tener intuición y ser muy observadores.

- Ambas no han conseguido el reconocimiento que se merecen.

Reflexiones sobre el tema

Seguro que algunos profesionales en el campo de la investigación o del test de sangre HLB puede que piensen qué cómo se me ocurre comparar el Test de sangre HLB con la Iridología. Puede incluso que algunos crean que es un desprestigio para este test la comparación que se va a hacer.

La verdad es que ambas disciplinas se merecen mucho más de lo que se las ha dado. Si el test HLB o HLBO se merece todo un reconocimiento, ¿qué diré de la Iridología? Creo que la Iridología es “la cenicienta” de la Medicina convencional. Y seguro que algunos piensan que la ensalzo demasiado por solo querer introducirla dentro de la medicina. Sí, “la cenicienta”. Nadie jamás ha estado más al servicio de la prevención y de la salud que la Iridología. Se la ha ridiculizado y difamado por algunos que no saben más que leer números, sí, sus hermanastras; pero ahí estaba ella, callada, sumisa, siempre al servicio de los terapeutas.

A la cenicienta no querían invitarla al baile.
- “Iridología, si tu no tienes ropa, no tienes clase, eres una simple doncella”.
- “¿Tu qué tienes que ver con nosotras las ciencias médicas?”
- “Nosotras hemos salido de las mejores universidades de prestigio ¿y tu?”

La cenicienta callada, a lo suyo, a su trabajo, a servir a todos los que con una mente amplia, sin corchetes, sin prejuicios, no cuadriculada, quisiera ver el excelente trabajo que realizaba y la humildad de su servicio.

De repente apareció el hada madrina e hizo el milagro. La transformó, la vistió y con su séquito de ratoncillos y animales insignificantes la cenicienta entró en el baile.

Gracias Bernard Jensen por la transformación que hizo usted de esta insignificante y despreciada cenicienta. Usted con su séquito de ratoncillos (Ferrándiz, Lezaeta, Berdonces, etc.) ha conseguido que entre en el baile.

Pero en el baile la miran con recelo. No se fían de ella. La preguntan en son de advertencia: “¿Tu nos vas a quitar el príncipe azul?”

Pues bien, ya veremos como termina el cuento.

De modo que no, no es ninguna ofensa comparar el test de sangre HLB con la Iridología. Por el contrario, creo que es todo un honor. De hecho, esperemos que al test de sangre HLB no le cueste tanto sufrimiento y sinsabores abrirse paso en el camino de la ciencia genuina como le ha costado a la Iridología. Solo el tiempo lo dirá.

Comentarios

He leido bastante sobre este nuevo tes HLB y lo unico que puedo aportar es que no se basa o tiene algun parecido con la iriologia nada que ver el uno con lo otro, son temas bastantes diferentes.

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