Grupos sanguineos. Respiración aerobia, anerobia

Líquidos circulatorios
Los animales superiores, a medida que van aumentando su masa y se diferencian sus estructuras, necesitan de un medio interno líquido que se encargue de llevar rápidamente el oxígeno a las células, junto con las sustancias alimenticias, al mismo tiempo que recoja los productos del catabolismo que son expulsados por la respiración o bien por los riñones en el acto de la excreción. En los vertebrados es la sangre, la linfa y el plasma quien realiza estas funciones.

Los eritrocitos tienen una vida por término medio de 90 días, mientras que los leucocitos y las plaquetas tienen de tres a cuatro días. La formación de estos se realiza en la médula roja de los huesos. Los linfocitos, por el contrario, se forman en el bazo y ganglios linfáticos.

Coagulación de la sangre.
Las plaquetas son las encargadas de taponar los vasos sanguíneos para evitar las hemorragias. Estas llevan encerrado un sensibilizador, la trombocinasa, que queda en libertad al estallar aquéllas por contacto con los bordes de la herida; la trombocinasa se combina con una sustancia contenida en el plasma sanguíneo, el trombógeno, y con iones de calcio, dando como resultado la formación de una enzima llamada trombina, que transforma el fibrinógeno en fibrina. La fibrina es insoluble y precipita, taponando la herida.

Anticuerpos de la sangre. Cuando el organismo se siente invadido por agentes extraños, tanto si son seres patógenos como cualquiera materia compleja, además de la defensa celular a cargo de los leucocitos se vale de una defensa química encargada de destruir los antígenos. La defensa química corre a cargo de los anticuerpos, que pertenecen al grupo de las globulinas del plasma sanguíneo. Cuando los antígenos están en las células, los anticuerpos provocan una aglutinación e incluso disolución de las mismas

Grupos sanguíneos. En los eritrocitos de la especie humana puede haber dos aglutinógenos (antígenos) llamados A y B, mientras que en el plasma puede haber dos aglutininas (anticuerpos), la a (o anti A) y la b (o anti B). Una persona que tenga en su plasma el aglutinógeno A no puede tener en su plasma la aglutinina a , pero sí la b. Todo esto hace posible que en el ser humano haya cuatro posibles grupos sanguíneos:
Grupo O , sin aglutinógenos en los hematíes, pero con las aglutininas a y b en el plasma.
Grupo A, con el aglutinógeno A en los hematíes y con la aglutinina b en el plasma.
Grupo B, con el aglutinógeno B en los hematíes y con la aglutinina a en el plasma.
Grupo AB, con los aglutinógenos A y B en los hematíes y sin aglutininas en el plasma.

Teniendo esto en cuenta, el grupo O es donante universal, pues sus glóbulos rojos no se aglutinan en ningún caso; pero no pueden recibir sangre más que de las personas de su mismo grupo ya que tienen las aglutininas a y b en su plasma. El grupo AB es receptor universal por no tener aglutininas en su plasma, aunque solo puede dar sangre a los de su mismo grupo.

LA RESPIRACION
Todos los seres vivos necesitan energía para poder realizar sus funciones. Esta energía se obtiene de los alimentos por medio de la combustión de estos al combinarlos con oxígeno. A este fenómeno se le llama respiración. A la respiración en la que interviene el oxígeno como combustible se le llama aerobia. Sin embargo, hay ciertos organismos que son capaces de liberar la energía contenida en los alimentos por otros procedimientos distintos al de la combinación con el oxígeno, como sucede en las levaduras y en los gusanos intestinales. Estos descomponen los alimentos por una fermentación, es decir, por un proceso respiratorio sin oxígeno, el cual constituye la respiración anerobia.

 

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