Los ácidos grasos Omega 3. Propiedades

Sabemos que existen dos tipos de grasas: las saturadas y las insaturadas. Las primeras deben su nombre al hecho de que contienen ácidos grasos saturados.

Estos son químicamente estables, confieren solidez o dureza a las grasas. Estas grasas saturadas predominan en las grasas de origen animal y su exceso empeora nuestra salud al favorecer los procesos de arteriosclerosis. Además nuestro organismo transforma en grasas saturadas el exceso de calorías de nuestra alimentación.

Por otra parte, los ácidos grasos insaturados son más inestables, confieren fluidez a las grasas, predominan en las grasas vegetales y frenan los procesos de arteriosclerosis. Se les considera “esenciales” ya que nuestro organismo no puede producirlos a partir de otros compuestos.

Entre los ácidos grasos insaturados distinguimos: los monoinsaturados (un doble enlace en su estructura química, como el ácido oleico (abundante en el aceite de oliva, aguacates, cacahuetes, etc.), y los polinsaturados (más de un doble enlace), algunos “esenciales”, como son los ácidos omega 6, abundante en las semillas de girasol, maíz, etc, y los omega 3, abundante en las semillas de lino, colza, pescado azul, etc.

Proporción adecuada entre Omega 6 y Omega 3

Desde el punto de vista dietético no sólo es importante que las grasas insaturadas predominen en gran cantidad sobre las saturadas, sino también que la proporción entre ácidos grasos omega 6 y omega 3 sea la adecuada (no mayor de 5 a 1). El problema es que desde que se practica la ganadería intensiva y se alimenta con grano (cereales y soja) al ganado y, además, se emplean en el consumo humano grasas muy ricas en omega 6 y pobres en omega 3, la proporción puede llegar a ser de 10-40 unidades de omega 6, por cada unidad de omega 3.

Antiguamente en nuestra alimentación esta proporción era 1/1 y ahora debido a los cambios dietéticos la proporción está siendo de 10 a 1 o más. Nuestro primer alimento, la leche materna, presenta una proporción omega 6/omega 3 de 5 a1 aproximadamente; proporción que la OMS y la FAO consideran que no debiera sobrepasarse en nuestra alimentación.

Los Omega 3

El ácido alfa-linolénico (ALA) es producido en las hojas verdes de los vegetales (espinacas, verdolaga, algas, etc.) y se encuentra en abundancia en algunas semillas oleaginosas como las de lino (la de mayor contenido), cañamones, nueces, colza, etc.
El ácido poliinsaturado alfa-linolénico es el progenitor de la familia de los omega 3 y se puede transformar en el organismo en miembros de cadena más larga como el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA).

Estos también los podemos encontrar en animales acuáticos (fitoplancton, microalgas, pescados azules, crustáceos, moluscos, grasa de foca, etc.). Los pescados de piscifactoría al ser alimentados con piensos y no con su alimento habitual contienen menos omega 3.

Acido alfa-linolénico y su transformación en Omega 3

El organismo transforma el ácido alfa-linolénico en los ácidos grasos omega 3 presentes en el aceite de pescado, EPA y DHA (ácido eicosapentaenoico y ácido docosahexaenoico) de acuerdo a sus necesidades. Al ser un nutriente esencial, el organismo necesita el ácido alfa-linolénico en grandes cantidades, pero como es altamente inestable, no es siempre posible conocer la cantidad exacta que nuestra dieta aporta.

La transformación del ácido alfa-linolénico en EPA y DHA, que son los ácidos omega 3 biológicamente activos, no siempre se realiza correctamente por ejemplo en bebés, ancianos, diabéticos, alcohólicos o tras una enfermedad vírica y si la alimentación no es rica en antioxidantes.

Beneficios para la salud de los Omega 3

El EPA puede ayudar a conservar un corazón sano, al mantener un nivel normal de lípidos en la sangre, un funcionamiento normal de las plaquetas y, por medio de la producción de eicosanoides (prostaglandinas y leucotrienos), mantiene las articulaciones en un estado óptimo, mientras que se estima que el DHA desempeña un papel importante en la transmisión de impulsos eléctricos en las sinapsis del cerebro. La fuente dietética principal de los ácidos grasos omega 3 son los pescados grasos como la caballa y el arenque que se consumen muy poco en los países occidentales.

Se ha descubierto que los esquimales presentan niveles inferiores de lipoproteínas de baja densidad (LDL) y niveles superiores de lipoproteínas de alta densidad (HDL). Se considera que los ácidos grasos de los aceites de pescado que consumen los esquimales constituyen la razón por la que éstos pueden comer una dieta tan abundante en grasas y, sin embargo, tener el corazón sano.

Principales indicaciones de los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6

Artritis reumatoide (GLA), trombosis coronaria (omega 3), prostatitis (GLA y omega 3), colon irritable (GLA), Acné (GLA), dermatitis (GLA), dermatitis seborrreica infantil (GLA), eczema (GLA), psoriasis (GLA), nefritis (omega 3), mastopatía fibroquística (GLA), colesterol alto (omega 3), diabetes (GLA), aterosclerosis (GLA), claudicación intermitente (GLA), esclerosis múltiple (GLA), disquinesis tardía (GLA), síndrome de déficit atencional (GLA), síndrome premenstrual (GLA), alergias (GLA), alcoholismo (GLA), etc.

Efectos contrarios de los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6

EPA y DHA dan lugar a prostaglandinas de la serie 3 (omega 3). Mientras que las PG de la serie 2 (omega 6) son proinflamatorias, vasoconstrictoras y favorecedoras de la agregación plaquetaria, las PG de la serie 3 son antiinflamatorias, antiagregantes y vasodilatadores. Este hecho ilustra la importancia que tiene el adecuado balance entre los ácidos grasos omega 3 y omega 6. El desequilibrio entre estos dos tipos de ácidos grasos por un déficit de omega 3, se asocia con enfermedades cardiovasculares, artritis y otros desordenes inflamatorios. Un nivel bajo de DHA se relaciona con disminución de la habilidad de aprendizaje, pérdida de memoria y disminución de la función visual

Aceite de hígado de bacalao

El aceite de hígado de bacalao proporciona los ácidos grasos de la serie Omega 3, además de las vitaminas que mantienen el crecimiento normal y el cabello, la piel y las uñas saludables. Los adultos y también los adolescentes que basan su dieta en comida rápida, aquéllos que están atados a la casa y reciben poco sol y los niños en período de crecimiento se encuentran entre las personas a las que les favorecería tomar este suplemento. Recordemos que el aceite de hígado de bacalao es la fuente natural más importante de vitaminas liposolubles A y D. Además la proporción porcentual entre las dos vitaminas es un factor decisivo en los procesos de calcificación ósea y crecimiento del ser humano.

Omega 3 y aceite de semillas de lino

Las investigaciones indican que los ácidos grasos omega 3 son importantes para mantener el corazón sano y ayudar a mantener la movilidad articular, así como para una piel sana. El aceite de semillas de lino está recibiendo actualmente mucha atención por parte de respetados nutricionistas de todo el mundo, ya que las investigaciones han demostrado que es una de las fuentes naturales más ricas del ácido alfa-linolénico u omega 3. El aceite de semillas de lino es una excelente alternativa a los aceites de pescado, puesto que el aceite obtenido presenta el 60% de su peso en ácido alfa-linolénico y contiene casi dos veces la cantidad de omega 3 por gramo de los aceites de pescado.
El aceite de semillas de lino es también una buena fuente de ácido linoleico, el "progenitor" del ácido graso omega 6, por el que el aceite de prímula es tan conocido.

Necesidades de Omega 3

Las investigaciones sugieren que necesitamos por lo menos 1 gramo de ácidos grasos omega 3 cada día para una salud óptima y hasta 2-3 gramos para combatir ciertas afecciones, entre ellas las enfermedades del corazón y los problemas de movilidad articulares.

Puesto que la amplia mayoría de las personas no pueden alcanzar este nivel a través de la dieta, la suplementación de aceite de pescado es apropiada para muchos. Una fuente alternativa de ácidos grasos omega 3 es el aceite de semillas de lino.

Pero como todos parecen iguales, con frecuencia es difícil apreciar la diferencia de potencia entre los complementos alimenticios de aceite de pescado existentes en el mercado. ¡La realidad es que hay una gran diferencia! El contenido de omega 3 puede variar enormemente y, sorprendentemente, las etiquetas con frecuencia no nos cuentan todos los detalles. Algunos fabricantes todavía no detallan ningún nivel de omega 3, no mencionando el contenido de EPA y DHA (¡con frecuencia porque el contenido es demasiado bajo!).

Los ácidos grasos EPA y DHA (Omega 3) y las enfermedades cardiovasculares

 Las enfermedades cardiovasculares constituyen la causa principal de muerte en los países desarrollados, superando estadísticamente a las producidas por el cáncer; de ahí la importancia que se le está dando hoy en día a los ácidos grasos EPA y DHA (Docosahexaenoico) o lípidos marinos ricos en ácido Eicosapentaenoico (EPA), para prevenir aquel tipo de enfermedades. 

El ácido Eicosapentaenoico es un derivado metabólico del ácido graso esencial alfa-linolénico, y precursor inmediato del grupo de prostaglandinas de la serie 3. Las prostaglandinas son unas sustancias fisiológicas importantes que se asemejan a las hormonas, pero que a diferencia de éstas están localizadas en las membranas de ciertos elementos de la sangre y de las células de los endotelios vasculares. 

El grupo de prostaglandinas derivadas del EPA actúan como reguladores de la homeostasis sanguínea y tienen unas acciones antiagregante plaquetaria y dilatadora de los microvasos sanguíneos. En este sentido y en términos generales, contrarrestan las acciones contrarias de las del grupo de la serie 2. 

Las enfermedades cardiovasculares y cerebrales pueden tener su origen, muchas veces, tanto en la escasez de ácido alfa-linolénico de la alimentación ordinaria, como en la inhibición de la enzima que inicia, a partir de él, la formación del EPA y consecuentemente del grupo de prostaglandinas de la serie 3.

Factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares

Entre los principales factores inhibidores de la enzima indicada están: el estrés físico y emocional, las alteraciones hepáticas, la diabetes, el envejecimiento, la hipercolesterolemia, las tasas de triglicéridos altas y los tratamientos contra el cáncer.

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Comentarios

Hola tengo 2 hijos que tienen diagnostico de TDAH y por supuesto me recomendaron el aceite de bacalao o salmon pero es muy dificil que lo consuman debido a que la capsula es muy grande y el olor a pescado. Comence a investigar y descubrì las maravillosas propiedades de la planta de Chia que aunque no es muy conocida es verdaderamente antigua y la usaban los aztecas y mayas para tener una alimentaciòn y aguantar en sus caminatas. Tiene un alto porcentaje de acidos grasos omega 3 pero de la serie ALA . No se si sea recomendable darselo a mis hijos como alternativa del pescado.

Tengo Racsacea en la cara y me dicen que el omega 3 o 6 puede hacer que desaparesca? hay alguna forma?

Solicito información acerca de : Si los grasos omega 3 se inactivan, descomponen o degradan con la temperatura de cocción o frituras. Y a que temperatura maxima ocurriría.

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